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Productividad, vida sana y desarrollo personal para jugadores de poker

3 ejercicios para vaciar tu mente antes de una sesión

Mientras juegas tu estado mental es casi tan importante como tus conocimientos del juego, pero la gran mayoría de jugadores, se dediquen o no exclusivamente al poker, en su día a día cuentan con otras responsabilidades que los pueden llegar a alejar de un estado mental óptimo para afrontar una sesión.

Todos tenemos problemas cotidianos con la familia, la pareja o amigos, el trabajo o los estudios. La cuestión es que al sentarnos a jugar a menudo no sabemos desconectarnos del ajetreo del resto del día y esto puede afectar negativamente a nuestro juego.

Cientos de veces me he pillado a mí mismo pensando en otros temas ajenos a las mesas, o lo peor de todo, encontrarme en manos a las cuales he llegado sin recordar muy bien cómo.

También hay que tener en cuenta que no sólo los quehaceres de nuestro día a día pueden nublar nuestras sesiones, sino que también nos pueden afectar negativamente resultados de sesiones anteriores. Por ejemplo, al pasar por una mala racha, podemos sentirnos desmotivados por jugar, modificar nuestro juego por temor a continuar perdiendo o caer en otra serie de estupideces que cometemos alegremente cuando no logramos desconectar y centrarnos en lo importante, el ahora, la mano que estás jugando en ese preciso instante.

En definitiva, tendemos a pensar demasiado y trasladar esto a las mesas se traduce en una pobre e interrumpida concentración.

Ejercicios para vaciar tu mente antes de una sesión

Quizás pienses que nuestra mente está diseñada para procesar constantemente toda esa serie de pensamientos que comentaba antes, y lo peor de todo, que no podemos hacer nada para pararlos.

Quizás creas que lo normal es que sea así, pero te equivocas. Nuestra mente es una herramienta que puedes controlar.

Aquí van mis tres propuestas para vaciar tu mente. Prueba con una, la que más te guste, será suficiente, pero si te animas no dudes en poner en práctica alguna más:

1. Meditación

Si eres de esos que piensa que meditar tiene algo que ver exclusivamente con lo espiritual, olvídalo. Meditar no es más que una técnica que puedes utilizar para calmar tu hiperactiva mente.

Para empezar encuentra un lugar tranquilo, siéntate con la espalda recta y pon una alarma para que suene entre 10 y 20 minutos después. Empieza a prestar atención a tu respiración y e intenta relajar el resto del cuerpo. Concéntrate en como inspiras y expiras. Cuenta cada respiración si quieres, te ayudará a mantenerte concentrado y si pierdes la cuenta, empieza de nuevo.

Cuando empieces, será muy normal que aparezcan mil pensamientos diferentes. Simplemente se consciente de cómo llegan y déjalos ir. Cuanta más practica cojas menos frecuente será.

Al principio te aburrirás soberanamente y tendrás la tentación de abrir un ojo para comprobar cuanto tiempo queda. Resiste la tentación. Día tras día este tiempo pasará volando.

2. Ejercicio

Si sigues este blog, ahora ya sabes otra razón por la que corro tanto. Pero tranquilo, como ves he puesto ejercicio y no salir a correr, así que cualquier deporte que te haga moverte te irá bien.

Mover tu cuerpo es la mejor manera de oxigenarlo y eliminar tensiones. Además, ya sabes que al hacer ejercicio liberamos endorfinas, así que es una manera genial de liberar tu negatividad y energizar tu mente.

3. Escritura libre

Y de las tres propuestas, esta es probablemente la manera más curiosa de vaciar tu mente. Lo sorprendente es que funciona mejor o tan bien como las anteriores.

La esritura libre consiste exactamente en eso, coger un papel y boli o abrir un procesador de textos y vaciar tu mente escribiendo. No te detengas en modificar nada (ni borrar ni corregir), simplemente escribe.

Continua hasta que sientas que no tienes nada más que decir. Algunas veces contarás como te sientes, lo que harás ese día o preocupaciones cotidianas. Sin filtros. Simplemente suéltalo todo. Parece una gilipollez, lo asumo, pero cuando lo pruebes varias veces te enganchará.

Y aunque resulte difícil al principio, después de algunos días te sentirás mucho más ágil mentalmente.

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